Tipos de Jugadores de Póker.

Loose:
El jugador loose va con un número de manos superior al recomendado porque cree que siempre puede ganar con un poco de suerte. Sólo se tirará cuando vea claramente que no tiene nada que hacer, así que no se recomienda hacerles farol. Este tipo de participante no repara en su posición ni le desanima que sus cartas sean bajas, descoordinadas y de diferente rango.
La tendencia innata del ser humano es actuar de esta manera, pero hay que controlar los instintos. Sé prudente y haznos caso: no juegues así, que no vale la pena.

Loose Agresivo:
También conocido como maníaco. No sólo juega muchas manos de poker, sino que sube las apuestas sin importarle demasiado la calidad de sus cartas. Esta técnica sólo es provechosa para los jugadores muy experimentados, ya que se requiere un conocimiento alto del juego para saber cuando apretar y cuando tirarse.
Estos jugadores disfrutan robando ciegas y subiendo a lo loco, casi nunca hacen slowplay ni tienen en cuentas las odds del rival. Ve con mucho cuidado si no quieres llevarte un buen palo.

Loose Pasivo:
Este tipo de jugador va a demasiadas manos porque cree que siempre puede ganar con un poco de suerte. Tanto es así pues que considera que dos cartas altas son muy buenas sin importar que estén desligadas y sean de diferente palo. Una vez en acción su juego es monótono, ya que prefiere hacer call tanto si tiene una mano demoledora como si la tiene mala. De hecho, sólo se tirará si ve claramente que tiene las de perder, aunque también es cierto que de vez en cuando nos puede sorprender con un raise, especialmente en el pre-flop.
Contra un jugador así no conviene ir de farol porque es muy probable que nos lo vea. En caso de querer proteger nuestra mano debemos apostar siempre fuerte, ya que las cifras bajas no significan nada para él.

Agresivo:
Participante que se caracteriza por el empleo generoso de raises, check-raises y re-raises para robar ciegos y potes, así como para intimidar y obtener información extra de los rivales al observar sus reacciones. Bien utilizado, el estilo nos hace impredecibles y muy difíciles de leer. Una de las premisas de esta estrategia es hacer raise o fold pero casi nunca call, y es por este motivo que las decisiones se complican cuando no ligamos con las cartas comunes. Si queremos jugar bien con este estilo debemos hacernos a la idea de que el stake fluctuará bastante.

Pasivo:
Persona que abusa de los checks y calls pero que muy pocas veces se decide por el bet o por el raise. Sólo sube las apuestas cuando está absolutamente convencido de que la victoria no se le va a escapar. Así es difícil convertirse en un ganador, ya que la pasividad y el poker no congenian.

Tight:
El jugador tight selecciona muy bien sus cartas privadas, así que cuando juega se convierte en el favorito para llevarse el pote. Ten en cuenta que es capaz de tirarse con cartas buenas si cree que alguien le supera. Lo malo de este estilo es que los adversarios se pueden tirar cuando ven que el tight entra en juego, dejando así un pot con pocas fichas.
Las decisiones que debe tomar el tight después del pre-flop son sencillas porque no hay demasiadas cartas que le compliquen la vida, pues es factible que siga en posesión de la mejor mano aunque no haya ligado.
Este estilo está especialmente recomendado para los principiantes, ya que las decisiones que entraña son relativamente fáciles de tomar. Además, ser relativamente conservador resulta mucho más productivo que ser loose porque así nos garantizamos opciones reales de victoria en caso de que algún rival nos vaya hasta el final.

Tight Pasivo:
El tight pasivo no tiene demasiado claro el concepto de proteger las cartas, ya que normalmente se limita a hacer call con manos buenas pero no definitivas. Si sus cartas son mediocres se tirará sin dudarlo ni un instante, mientras que si hace raise o re-raise es síntoma casi inequívoco de que tiene una mano extremadamente potente.
Este jugador no roba las ciegas y sólo hace slowplaying cuando ve que sus cartas no corren peligro, así que más vale tirarse en estos casos a no ser que tengamos algo potente.
Todo esto hace que su juego sea totamente previsible, lo que a la larga supone un tremendo inconveniente.

Tight Agresivvo:
Este jugador participa en pocas manos porque tiene un criterio de selección realmente alto, pero cuando apuesta lo hace con fuerza y decisión. Eso se debe a que no le gusta enfrentarse a demasiadas personas por miedo a que alguien ligue algo superior, sobre todo si su mano es la mejor del momento pero perfectamente superable en rondas posteriores.
El tight agresivo suele hacer apuestas de sondeo para intuir la potencia de las manos rivales. Va de farol o semifarol sólo cuando está en últimas posiciones y ve que nadie tiene algo muy bueno. En ocasiones hace bet en el flop, check en el turn y otra vez bet en el river.
A la hora de hablar se deja influir por sus movimientos en rondas anteriores. De tanto en tanto apuesta más o menos de lo habitual para despistar al rival y evitar que su juego sea previsible.
El tight agresivo es inteligente y a veces apuesta más o menos de lo habitual para despistar a los rivales. De vez en cuando hace slowplaying con cartas difícilmente mejorables. No obstante, es importante estudiar los patrones de conducta de estos contrincantes porque acostumbran a actuar mecánicamente: algunos sólo hacen raise en el turn con mano ganadora y se tiran si no han ligado lo que querían, otros se deciden por el call o el raise en la misma situación con el objetivo de llevarse el pote directamente, etc.
Será mejor limitarnos al check-call si tenemos algo bueno pero nos enfrentamos a un rival tight agresivo que está dispuesto a echarnos de la mesa con sus apuestas.

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