La Mano Fuerte.

Una vez que un jugador pasa a dominar la clasificación de manos, lo más importante es conocer su fuerza relativa en la mesa de póker. Aproximadamente la mitad de las manos de cinco cartas en una partida serán inferiores a un par de doses, pero sólo un cuarto de manos de cinco cartas a la larga será mejor que un par de Ases. Un full es una buena jugada que está probablemente más lejos de ser la mejor mano en la mesa que un 7 alto (la mano más baja posible) de ser la mano más baja en una mesa dada.

Un error que cometen muchos novatos es apostar en manos que probablemente no van a ganar en el showdown, esperando que finalmente van a ganar. A la larga, esta estrategia te hace perder contra jugadores que ya tienen experiencia. Por ejemplo, en póker draw, con cualquier mano menor que un par debes hacer fold a la primera que puedas. En otros juegos, como en el Texas Hold’em donde sólo dos cartas se reparten antes de la ronda de apuestas, combinaciones desparejadas de cartas bajas probablemente no llegaran a resultar la mano ganadora.

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