Claramente, hay diferencias importantes entre tirarse un farol (en inglés: bluffing) en una sala de Póker real, con los oponentes frente a frente, y hacerlo en el Póker online, en el que uno tiene la ventaja de no ser visto. Tal y como es de imaginar, los jugadores tienden a echar más faroles cuando juegan online.
Hay infinidad de diferencias entre el Póker virtual y el real y una de las más notables es justamente ir de farol. En una sala virtual de Póker, para apostar basta con hacer clic. El entorno virtual permite a los jugadores aparentar mejor de lo que se sentirían capaces en una mesa real. El entorno virtual elimina muchos de los aspectos psicológicos que implicaría que todos y cada uno de sus movimientos pudieran ser observados por el resto de sus jugadores.
Esto quiere decir que en el Póker online debe tener en cuenta aún más la posibilidad de que sus oponentes estén jugando de farol y aprender a reconocer un farol incluso en un ambiente virtual. Asimismo, también debe ser extremadamente cauto cuando se quiera farolear y asumir que sus contrincantes también saben cómo funciona esto del Póker virtual. No se confíe demasiado sólo porque ellos no puedan verle, también el resto de los jugadores se aprovecha de esta ventaja y se arriesga a que se lo vean tanto o más como en el Póker real.
Por supuesto, un farol puede resultar muy lucrativo, pero no lo repita demasiado. Cuanto más lo haga, más probable es que sus oponentes le descubran y le vean el farol. Si tiene una buena mano, es evidente que puede aprovecharse de ello- es uno de los trucos más viejos-. Sin embargo, tenga en cuenta que otros jugadores pueden estar intentando hacerle el mismo truco.
Otro punto importante a tener en cuenta cuando se juega online es que sus oponentes pueden no estar prestándole tanta atención como harían en el juego presencial. Por tanto, si adapta su estrategia y tiene en cuenta todos estos factores cuando intenta ir de farol, si presta atención a sus contrincantes y le acompaña un poco de suerte, al final del juego obtendrá su recompensa.
Una vez que un jugador pasa a dominar la clasificación de manos, lo más importante es conocer su fuerza relativa en la mesa de póker. Aproximadamente la mitad de las manos de cinco cartas en una partida serán inferiores a un par de doses, pero sólo un cuarto de manos de cinco cartas a la larga será mejor que un par de Ases. Un full es una buena jugada que está probablemente más lejos de ser la mejor mano en la mesa que un 7 alto (la mano más baja posible) de ser la mano más baja en una mesa dada.
Un error que cometen muchos novatos es apostar en manos que probablemente no van a ganar en el showdown, esperando que finalmente van a ganar. A la larga, esta estrategia te hace perder contra jugadores que ya tienen experiencia. Por ejemplo, en póker draw, con cualquier mano menor que un par debes hacer fold a la primera que puedas. En otros juegos, como en el Texas Hold’em donde sólo dos cartas se reparten antes de la ronda de apuestas, combinaciones desparejadas de cartas bajas probablemente no llegaran a resultar la mano ganadora.
En los juegos Límite (Limit Games), tanto las cantidades de apuesta como las subidas para cada ronda están pre-establecidas en una lista. Por ejemplo, en un juego Limit de Texas Hold’em de 5/10$, en las apuestas y las subidas para las dos primeras rondas tendrá que ser de 5$, ni más ni menos. Las dos últimas rondas tienen una apuesta/subida de 10$.
En los juegos Limit, cada ronda de apuestas tiene un máximo de subidas permitidas (tres), conocido como el “cap” o tope máximo en la apuesta. Así que si se hace una apuesta, ésta solo puede subirse o “raise” hasta tres veces, después de lo cual se ha llegado al límite y el resto de jugadores deben verlo (call) o retirarse (fold). Sin embargo, si sólo dos jugadores permanecen en la mano, el cap se incrementa hasta un máximo de cinco subidas. Esta regla afecta a todas las rondas y su objetivo es acelerar el juego.
Los juegos Limit son populares porque son seguros. Mientras que los botes pueden aumentar rápidamente, en general permanecen en una cantidad consistente y se quedan más reducidos. En otras palabras, es más difícil perder todas sus fichas rápidamente. Es ésta característica la que convierte a los juegos Fixed Limit en más atractivos para los principiantes, que todavía están aprendiendo a jugar.
Juegos con Límite de apuesta (Pot Limit): Los juegos Pot Limit difieren de los Limit por el tipo de apuestas y envidos permitidos. La subida mínima permitida es la apuesta hecha por la mano inmediatamente anterior en la misma ronda. Por ejemplo, si el primer jugador apuesta 10$, el segundo puede aumentar un mínimo de 10$. La subida máxima es el total del bote de apuestas + la suma del total de las apuestas realizada por otros jufgadores en la ronda de apuestas + la cantidad apostada por el jugador que lo ve y hace “call”. Por ejemplo, si el bote es de 50$, el primer jugador apueta 10$ y el segundo otros 10$, el tercer jugador puede aumentar 80$ (50$ en el bote + 20$ acumuladas de las apuestas en la ronda + 10$ del propio jugador que lo ve).
Juegos sin Límite (No Limit): Los juegos No Limit difieren de los Limit en que no hay un máximo que limite las subidas en las apuestas.